Asuntos Sociales

La gestión de los asuntos sociales es un pilar fundamental para el desarrollo adecuado y sostenible de las actividades del sector minero energético y para el bienestar de la población.

La promoción y el fortalecimiento de los espacios y la calidad del diálogo entre actores permite generar confianza entre las partes, restablecer mecanismos y vías de concertación de derechos, responsabilidades e intereses, recobrar los espacios de diálogo abierto, repensar una gestión comprensible, tanto por las comunidades como por las empresas y el Estado  y reflexionar, partiendo las experiencias exitosas y lecciones aprendidas, acerca del cambio que cada uno de los actores debe asumir para abordar efectivamente los impactos del sector y su prevención.

En este sentido, el trabajo de la línea estratégica de asuntos sociales de la OAAS, desarrolla a través de la implementación de mecanismos, instrumentos y acciones para la construcción de la confianza y el fortalecimiento de las capacidades de las comunidades para un mejor relacionamiento entre el sector minero-energético y el territorio. Para lograr esto, se ha priorizado el trabajo de acompañamiento a las mesas de diálogo y concertación a nivel nacional con las organizaciones campesinas, indígenas, afrodescendientes y movimientos sindicales del país con el fin de verificar el cumplimiento de compromisos adquiridos frente a la responsabilidad social empresarial, derecho al trabajo, y a la protección del medio ambiente.

De la misma manera, la gestión de los asuntos sociales implica trabajar en la comprensión y el reconocimiento de conflictos y contextos que rodean las comunidades y el territorio que reciben los impactos de la actividad minero energético.  Por esta razón, la OAAS trabaja de manera conjunta con la autoridad competente en la solución de conflictos y la formulación de estrategias de diálogo y concertación con las comunidades, en desarrollo de las actividades del sector minero energético.

La gestión de los asuntos sociales promueve y acompaña los procesos de participación de la comunidad en las decisiones que afectan su entorno, el diálogo y concertación en situación de conflicto social entre el sector y la población, y la garantía de los derechos humanos, con enfoque de género.